Materia con vida





# 18 | 12.07 | A4
Javier Lorenzo
La materia es algo que conocemos desde el día en que nos gestamos, es lo que nos acompaña hasta nuestro final, en ella el hombre contemporáneo apoya sus sueños, ya que es lo único que considera real.
De la reutilización de esta depende la continuidad de él (hombre), no hay mas que lo que hay.
Me parece muy interesante plantear una relación entre dos personas que creo tiene una estrecha relación. Alexander Calder y Solano Benítez. Artista y arquitecto, arquitecto y artista.
En un principio Calder crea su circo, a base de maderas telas, alambres e hilos, es notable como con estos materiales crea estos juegos donde nada es estático todo tiene vida, sus payasos, equilibristas y domadores caminan, hacen acrobacias, mientras el los presenta y ayuda con simples comandos a moverse. Luís Mansilla1 dice sobre el circo de Calder (I), es quizás el episodio mas cargado de reflexiones, sobre estructura, escultura, teatro y espectáculo, sobre el movimiento y el aire que nos rodea, pero es también, una actitud que traza gestos y ademanes del enfrentarse al mundo con una conciencia artística moderna, exageradamente pop en su porosidad receptiva y extraordinariamente precisa en la materialización de sus percepciones.
Quizás lo mas reconocido de Calder sean sus móviles, esas estructuras de alambre con planos de colores, que con la sola acción del viento hacia que la obra nunca se viera ni viviese igual, la materia estaba en constante movimiento y equilibrio, lo inerte cobra vida. La obra además de ser dinámica posee la cualidad de autonomía, no hace falta el autor para que cambie.
La obras presentadas por Solano Benítez (II) en la ciudad de posadas, ya mas que publicadas, pero con el condimento de que el autor te las cuente, poseen la cualidad del cambio, no la mutación. Creo que si una persona lejos de ser arquitecto las escuchaba hubiese entendido a la perfección el porque de su obra. El juega, se divierte con la materia y además hace que los demás, los usuarios, tengan la posibilidad de hacerlo. En varios casos reutiliza la materia (ladrillos de demolición por ejemplo), la que tiene a mano, algo raro en este mundo hipertecnologizado y la da una nueva vida, el muro deja de ser muro y se convierte en puerta, el ladrillo deja de estar en el muro y se encuentra en el techo o el piso. Explora la forma de trabarlo generando luces, sombras y texturas. La materia vibra, esta en movimiento, lejos de ser estática, pensemos que si su obra es concebida con materia de otra, es posible que la suya también lo sea y así el circuito se hace evidente y comienza a humanizarse. En el proyecto 4 vigas, desde fuera el espacio parece aguardarnos, esperar a que lo asaltemos pero una vez dentro este se diluye desaparece el espacio pasa a ser el mismo lugar al que nos encontrábamos antes y cuando uno se sienta ve como se repite junto a la naturaleza y le da vida a ese espacio que parecía no existir.
Así sus obras gozan de esta modificación arbitraria, que depende en un principio del soplo inicial del autor y luego de todo y de todos.

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Notas:
I  Circo 1993.01 Luís Moreno Mansilla.
II Workshop Agosto 2007, Posadas, Misiones.